Los resultados de las elecciones en la Comunidad Autónoma Vasca arrojan unos resultados inéditos, aunque es de recibo hacer hincapié en ciertos aspectos.
Por una parte, el aspecto más importante y decisivo ha sido la influencia de la ley de partidos y la prohibición de participación de la izquierda abertzale ilegalizada (D3M y Askatasuna).
Como bien refleja la grafica publicada en Gara y que he leído gracias a Samuel, todo y siendo estimativa, indica el reparto de los escaños y como hubiera podido conformarse de ser unas elecciones justas donde todas las opciones se pudieran haber presentado.

La imagen y el dato es (simplificando un poco ya que meteríamos a IU en bando autodeterminista, sin realmente ser ni una cosa ni otra) que el nacionalismo español gana por primera vez al nacionalismo vasco.
Esto no es del todo cierto, ya que como dice Javier Ortiz en su artículo Vasos comunicantes (Diario de Noticias 2-03-09) en número de votos el nacionalismo vasco ha ganado, aunque el distinto peso del voto según la densidad de la provincia distorsiona el resultado en números globales. “Si uno examina los resultados de las elecciones de ayer fijándose no en los escaños obtenidos, sino en el número de votos, descubre que estamos desde hace muchos años en las mismas, con sólo ligeras variaciones: el voto nacionalista vasco (o autodeterminista, si se prefiere) y el voto españolista (o constitucionalista, o nacionalista español: que cada cual lo llame como quiera) es casi fijo. Si EA baja, sube el PNV. Si Ezker Batua baja, sube Aralar. Si el PSOE pierde, mejora el PP. Si el PP se hunde, se levanta el PSE, y hasta Rosa Díez. Pero, cuando se echan las cuentas finales, los dos bandos recolectan casi lo mismo. Son vasos comunicantes. O incomunicantes, tal vez.”
A esto habría que añadir la gran abstención que ha habido en esta convocatoria, si tenemos en cuenta los porcentajes de anteriores elecciones (4% menor que en 2005 y muchisimo menor que en 2001, cercano al 80%).
Aún siendo en estas condiciones aún hay cosas positivas que resaltar.
La principal que es un parlamento con 7 partidos distintos (mas el prohibido), muestra de pluralidad política y social, alejado del cliché de sociedad enferma que se ha querido vender durante años.
Pudiendo haberla parece que en principio no habrá una gran coalición (PNV+PsoE) y el lehendakari que salga de la investidura tendrá un mandato complicado.
Los partidos, uno a uno:
PNV. Es el ganador de las elecciones, por escaños, por votos y porque ha subido sin tener la coalición con EA, llegando a los 30 escaños. Esta cerca de perder el poder que han ostentado durante 30 años gracias a una ley de partidos a la que formalmente han atacado y han estado en contra sin traducirse esto nunca a nada más allá del gesto. Una buena “jugada” del españolismo, quitando una opción importante (9 parlamentarios en 2005) y a la vez
PsoE. El otro ganador de la noche, el del bando españolista, aunque no tanto, subiendo hasta los 24/25 escaños pero lejos de las previsiones de victoria. Le queda la disyuntiva de gobernar en minoria con la ayuda de los otros partidos españolistas, lo cual aún siendo posible sería de un encaje dificil, o bien gobernar en solitario lo cual le dejaría en una posición debil o quizas pactar con el PNV y repartirse las consejerias a la espera del cuerpo a cuerpo en las próximas elecciones.
PP. Aún bajando escaños la debacle no ha sido la que se podía prever viendo los primeros resultados de la noche y por tanto el efecto “san gil-mayor oreja” ha quedado en menos de lo esperado.
Nótese que esta vez y en comparación con la estrategia del 2001 la jugada les ha salido mucho mejor a los partidos constitucionalistas, sin hacer tanto ruido.
Aralar. Una de las fuerzas que más ha subido. Probablemente ha tenido mucha influencia el que no se haya podido presentar la izquierda abertzale ilegalizada y seria a ellos mismos a quienes les interesa que haya unas elecciones justas y limpias para medir “realmente” su fuerza. Su reto es hacerse presente en la legislatura y poner las bases para que sus 5 escaños no sean cosa “del momento”.
EA. Quizás el perdedor absoluto de la cita electoral. Aún siendo una opción diferente al PNV (mas abertzale y algo mas escorada hacia el centro-izquierda) no ha conseguido hacer notar su diferencia y casi ha desaparecido del mapa político.
Ezker Batua. Otro de los grandes perdedores de las elecciones. Todos los socios del tripartito excepto el mayoritario han salido escaldados en estas elecciones, las bases no entienden que hace Ezker Batua con el PNV, partido claramente de derechas.
UPyD. Otra de las ganadoras de la noche, consiguió un escaño por Álava y votos (pocos) en el resto de la CAV. Está por ver, aunque nos lo imaginamos, el papel que vaya a desempeñar en el parlamento de Gazteiz.
Izquierda Abertzale Ilegalizada. Sigue ahí con un 10% de votos nulos, teniendo en cuenta la situación es un resultado a tener en cuenta, pero no pueden quedarse solo con eso. Más allá de mostrarse celosos de los votos de Aralar (por considerarlos de su propiedad) y mas allá de quejarse de la ley de partidos y recurrirla en Europa y esperar su resolución (parece ser que el gobierno de Madrid presionó para que la prevista sentencia contraria a esta ley se dilatara en el tiempo hasta pasadas las elecciones) no estaría de más buscar alguna solución para poder salir de ese agujero donde lo han metido los partidos españolistas con la connivencia de facto de alguno de los nacionalistas vascos. A bote pronto se me ocurre que podían recurrir al añorado uso del “por imperativo legal” y condenar los atentados usando ese método, dejando claro que si no lo hacen son marginados pero quitando la opción de que lo hagan por eso (sabemos que se buscarían otras excusas pero sería bonito ver todo lo que se montaría alrededor).

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